Francés

Del 5 de julio al 7 de septiembre de 2013
De 9:00 a 20:00 h

 

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La vida nos enseña a apreciar la magnificiencia del arte. El arte nos enseña a apreciar y valorar lo extraordinario de lo cotidiano, de la sencillez. Se trata de un devenir de lo particular a lo general y viceversa. Sin embargo, es tan difícil lograr la expresividad artística llevando el arte a la mínima expresión como tan fácil caer en la tentación de pretender que ese hecho, ese momento de inspiración, está al alcance de cualquiera. En este incipiente siglo XXI en el que lo burdo hace creer que la globalización es sinónimo de "vale todo en cualquier parte", de que las pautas las marcan artistas de ciudades con pedigrí, a veces podemos despistarnos y dejar pasar esencias que surgen aquí y allá, en lugares poco comunes, periféricos tal vez. Seamos cuando menos prudentes. Aún más, en un ejercicio de salud mental, en un pequeño esfuerzo de nuestra consciencia, dejemos que nuestros sentidos valoren lo que el artista nos propone, tiempo abra para nuestro juicio subjetivo.

El minimalismo de Francés nos invita a un viaje permanente entre lo particular y lo general. Nos lleva desde el detalle al todo con una pureza de líneas, con una pureza de materiales y, sobre todo, con una pureza de ideas, que no requieren ningún gran esfuerzo por parte del observador. Incluso, su obra es tan placentera que invita al voyeur a una identificiación íntima como propuesta.

 

 

En este caso, el viaje que ahora propone Francés no se circunscribe únicamente al metafórico, intrínseco al arte. No. Es real. Es un viaje desde el minimalismo al pragmatismo de una sociedad, por el artista admirada, como lo es la japonesa. Sociedad, tradición y cultura, pero también modernidad, vanguardia, dinamismo y proyección de futuro. Todo ello está en Mirar Japón. Algo más que una exposición. Una y mil postales que reflejan pasado, presente y futuro. El kendo como ejemplo de arte marcial, el colorido y bullicio de la calle Shinjuku, el omnipresente monte Fuji, las impresiones de los cerezos en flor, las geishas,  la caligrafía. Pero también la unión de dos mundos de peregrinación, el camino de Kumanu y el de Santiago.

En Mirar Japón, Francés une dos mundos, dos visiones, dos experiencias, en una sola interpretación artística.

Pemón Bouzas

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